Reportaje Cursos
  • Las estaciones de metro más bonitas del mundo

  • Beatriz del Rincón Alonso Editorial TopFormacion.com - 13 de junio de 2014
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El metro no tiene porqué limitarse a ser un medio de transporte. A veces puede trascender su valor instrumental y convertirse en una verdadera obra de arte, llegando a convertirse en puntos turísticos de visita obligada. 

Pasamos gran parte de nuestro tiempo recorriendo los túneles y vagones del metro. Sin embargo, lo hacemos de pasada, y no solemos atender a los tesoros que a veces esconde. En algunas ocasiones, como en las estaciones de Moscú, Estocolmo, Lisboa o Taiwán –por sólo nombrar algunas- es inevitable no hacerlo. Parece que nos llaman a gritos.

Cuando el metro se convierte en una obra de arte

•    Estación de Kíyevskaya en Moscú: inaugurada en 1952, es una de las más conocidas del mundo, y la más característica de la ciudad moscovita. Y no es para menos. De influencias barrocas, la estación está diseñada con motivos folclóricos de inspiración en la vida ucraniana, y cuenta con una galería con 68 columnas revestidas de mármol blanco y con impresionantes lámparas, que hace al visitante imaginarse en un palacio.

•    Metro de Estocolmo: se dice que es un gigantesco museo de exposición permanente, dado que más de 90 de sus 110 estaciones cuentan con obras de arte de diferentes artistas. Algunos ejemplos son la estación principal, “T-Centralen”, decorada a partir de relieves y azulejos que datan de los años 50,  la de “Solna Centrum”, con un techo   cavernoso de color rojo chillón, o la de Kungsträdgården, donde pueden contemplarse excavaciones arqueológicas repletas de detalles y antiguas columnas

•     Formosa Boulevard Station (Kaohsiung, Taiwán): en ella encontramos la “Cúpula de Luz”, la obra de vitral en una sola pieza más grande del mundo. Diseñada por el artista italo-argentino Narcissus Quagliata, cubre un total de 660 m2, y en ella se presentan el agua, la tierra, la luz y el fuego. A partir de estos cuatro elementos, la obra representa el ciclo de la vida, la historia de Kaohsiung como ciudad costera, y los esfuerzos del pueblo taiwanés por lograr la democracia.

•     Estación Univesità de Nápoles: a cargo del diseñador egipcio Karim Rashid, se trata de una metáfora de “aldea global dentro de un mundo global”, cuyo diseño se centró en la experiencia del pasajero en el metro: un respiro en la rutina. La modernidad e innovación son las señas de identidad de esta colorida y vanguardista estación, que une tecnología y diseño.

En TopFormacion.com hemos querido preguntar a Metro de Madrid, que no ha podido decidirse por ninguna de sus más de 300 estaciones. “El valor que tienen es inmenso ya que son Historia de la ciudad. Forman parte del paisaje urbano de Madrid, que ya no se entiende sin estos accesos tan característicos de la ciudad”. Y es que el metro lleva en Madrid  desde 1919.

El arte pierde su valor bajo tierra

Además de la belleza que las propias estaciones puedan tener, el metropolitano derrocha arte por todos sus costados, y a menudo se convierte en el lugar elegido por grandes músicos, cuyo valor pocos llegan a apreciar. Y es que el arte pasa desapercibido con las prisas del metro. Sin embargo, aunque lo sepamos de sobra, ¿qué mejor que un ejemplo que lo demuestre?

Es el caso de Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, que decidió hacer un experimento actuando de incógnito en el metro de Washington. Tres días antes, Bell había ofrecido un concierto en el Symphony Hall de Boston -una de las tres mejores acústicas del mundo en cuanto a salas de conciertos-, en el que se agotaron unas entradas cuyo precio medio alcanzaba los 100 dólares. Sin embargo, durante los 43 minutos que tocó en la estación de L’Enfant Plaza, y a pesar de las 1.097 personas que pasaron a escasos metros de él durante su actuación, recaudó en su estuche 32 dólares y 17 céntimos. Parece que el metro y el arte a veces no se llevan tan bien…

Curiosidades que desconoces del metro

•    El metro más antiguo del mundo es el de Londres, que entró en funcionamiento el 10 de enero de 1863.

•    Metro es la abreviatura de “Ferrocarril Metropolitano”, y no es correcto llamarlo suburbano, ya que algunas estaciones discurren por la superficie. De hecho, en muchos países latinoamericanos cometen el mismo error y lo llaman “subte” de subterráneo.

•    El metro más profundo del mundo es el de Pyongyang, capital de Corea del Norte, donde llega a alcanzar los 120 metros bajo tierra. El título está reñido con el de San Petersburgo, que en ciertos tramos roza los 110 metros.

•    En el metro de Tokyo, uno de los más transitados del mundo, existe la figura de los “empujadores”, cuya misión es conseguir que entre el mayor número de pasajeros en los vagones.

•    En varios países asiáticos, especialmente en Corea y Japón, se colocan paneles de cristal que delimitan las vías de metro para evitar los suicidios. Este tipo de plataformas, colocadas a lo largo de toda la estación, sólo se abren en el momento en el que el tren se encuentra estacionado.

Estos son sólo algunos ejemplos que demuestran que el metro no tiene porqué ser un lugar rutinario, sucio y aburrido. Y si no, intenta conocer un poco más el metro de tu ciudad. ¿Alguna vez te has parado a contemplar su diseño o a escuchar a alguno de sus músicos?, ¿y has tenido la suerte de visitar alguna de estas estaciones?

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